miércoles, 9 de abril de 2014

El socorrismo en SeguriOcio

Mucha gente entra a este curso de socorrismo en busca de trabajo porque en cierta manera te lo garantizan, si eres apto y reúnes el perfil. Pero conforme pasan los días te vas dando cuenta que no es un simple trabajo temporal. Es un trabajo en el que tienes que estar mentalmente y físicamente preparado y pendiente a todos los movimientos que se dan en un determinado recinto, en este caso, la piscina.

Lo mejor que me llevo de la experiencia, es la gente. Siempre se hacen más llevaderas las horas si hay buen rollo entre todos, los propios monitores y profesores desde el primer día, crean ese ambiente y siempre nos han hecho trabajar entre nosotros para así aprender y captar los conceptos más rápido.

Personalmente, la empresa me ha parecido realmente competente; te preparan para desempeñar tus funciones en el trabajo y evitar todos los fallos que puedan darse en una jornada laboral. En SeguriOcio, Escuela Técnica de Salvamento te forman en los valores que debe tener un socorrista profesional; la responsabilidad, el respeto y el compromiso. ¿Qué vamos a hacer sin un mínimo de responsabilidad en nuestro trabajo? ¿Quién va asegurar que cuando haya una emergencia estén todos los materiales en su sitio? ¿Quién va a estar expuesto a un público permanentemente crítico? Es nuestra obligación estar preparados en todo momento para salvar, prevenir y vigilar. Todos estos valores y actitudes se van aprendiendo en la formación del socorrista profesional, los cuales debemos tener siempre presentes. Nada mejor que trabajar con profesionalidad para demostrar que el socorrismo es necesario.

Natalia Bandera López


Natalia se apuntó en el curso de la manera más inusual que sobre anécdotas en nuestros 20 años de formación hemos vivido. Comentó que vio nuestra publicidad en Ronda, en una farola dos años atrás. Lo curioso del tema es que nunca llevamos allí publicidad, alguien colocó un cartel sin saberlo nosotros.  Natalia guardó el teléfono de contacto.

Natalia ha sido una de las mejores alumnas de la 1ª promoción de 2014, destacando por su compañerismo y por la calidad de sus trabajos.

Desde la escuela, nos sentimos orgullosos de que nos eligiera para formarse como socorrista profesional. Este año Ojen, sin ningún lugar a dudas va a contar con una gran profesional en su piscina.

Valores, cualidades y actitudes del socorrista acuático

               Casi siempre se nos ha mostrado y se ha conceptualizado el socorrista como el profesional de la seguridad en el medio acuático, pero ahondando en su perfil, debemos también contemplar el lado humanístico de esta profesión.

Por lo tanto consideramos que debemos destacar que sus labores implican una serie de cualidades, valores y actitudes como:

      - Dominar el medio acuático.
      - Tener una preparación física idónea a la actividad a realizar.
      - Poseer conocimientos teórico-prácticos relacionados con el socorrismo acuático.
- Poseer valores humanos imprescindibles para el socorrismo acuático (seguridad en uno mismo, aceptación de capacidades y limitaciones, responsabilidad, voluntad de ayudar a los demás, etc.).
    - Disponer de actitudes positivas de respeto y dedicación para con su profesión, sus compañeros y con los usuarios del medio acuático.

El socorrista debe ser “competente” para su trabajo, por tanto las cualificaciones profesionales de socorrismo establecen una serie de competencias que el alumno debe de conseguir superar en el curso de formación. Una vez que las hayan superado será cuando el alumno se convierta en un socorrista acuático cualificado.
Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE, 2001), la palabra “cualificado” posee tres acepciones para expresar su significado:

1) “que posee autoridad y que merece respeto”.
Todo socorrista acuático profesional, teniendo en cuenta las características que ello implica, posee autoridad y merece respeto, ya que de él dependen nada más y nada menos que vidas humanas, ya sea de una manera directa o indirecta.

2)  “de buena calidad y de buenas cualidades”.
Por un lado, hay buena calidad humana, ya que la figura del socorrista acuático se relaciona con la seguridad de personas, y por otro lado, de buenas cualidades físicas, para llevar a cabo todas las acciones específicas necesarias en el medio acuático.

Para alcanzar todo lo que representa un socorrista acuático profesional, en cuanto a calidad humana y buenas cualidades físicas, debería de cumplir algunas medidas, tales como:

      - Velar constantemente por su cualificación profesional.
     - Cumplir las condiciones establecidas por contrato (horario, descanso, etc.) así como cumplir con con su trabajo (prevención, vigilancia, intervención).
    - Permanecer de manera continua y constante en el puesto de trabajo, con una actitud positiva acorde al trabajo a desempeñar.
     - Mantenerse actualizado y entrenado. El entrenamiento debe de ir orientado al lugar de trabajo.
   - Potenciar el trabajo como una actividad humanitaria, no por ello sin contraprestación económica justa.

3) “trabajador que está especialmente preparado para una tarea determinada”.

Como profesional , debe acreditar una formación específica y un contrato de trabajo. Además el socorrista acuático profesional debe mantenerse entrenado, preparado y dispuesto por si tiene que actuar.

            En resumen, un socorrista acuático profesional lo es las 24 horas del día y los 365 días del año, de tal manera, que siempre debemos estar APTOS en nuestras cualidades, valores y actitudes para poder intervenir en salvar lo mas bonito del mundo, LA VIDA.

Dr. D. Antonio Bores Cereza


Doctor en Ciencias del Deporte y Educación Física por la Universidad de Vigo. Profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Pontevedra. Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Del Deporte por la Universidad del País Vasco. Máster de Alto Rendimiento Deportivo del Comité Olímpico Español y la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor Titular de la Escuela de Entrenadores de la Federación Vizcaína de Fútbol. Entrenador Nacional de Balonmano, atletismo y Fútbol Sala. Postgrado de Experto Universitario en Entrenamiento Deportivo. Autor de numerosos artículos. Ponente en diferentes congresos a nivel nacional e internacional. Profesor de los cursos de Preparación Física en Fútbol Sala en la revista Alto Rendimiento.

En los últimos años Antonio ha impulsado el mundo del socorrismo con sus estudios e intervenciones. Si tienes oportunidad de acudir a algún Congreso, Ponencia, Charla .... en la cual participe Antonio, no te dejará indiferente aportando materias nuevas y disfrutando de su exposición.

¿Socorrista Profesional? Seguriocio, Escuela Técnica de Salvamento

A una semana de terminar el curso de socorrista acuático profesional en Seguriocio puedo decir que es un curso muy profesional. Hablando desde mi propia experiencia, empecé a buscar cursos de socorrismo por Málaga y la gran mayoría dejaban mucho que desear, desde no saber una fecha exacta del comienzo del curso, a no tener una piscina establecida u ofrecer una bolsa de trabajo y homologaciones que no existen.

Entonces mirando por internet  di con Seguriocio una empresa con experiencia en el sector que ofrecía cursos de socorrismo y cual era mi sorpresa que tenía una fecha de inicio marcada. Cuando me puse en contacto, me transmitieron bastante seguridad y organización, algo imprescindible para cualquier empresa que ofrece un servicio, y más en este caso cuando el servicio que ofrece es dar unos conocimientos que pueden llegar a salvar una vida.

Una vez que me confirmaron la fecha de inicio, los requisitos necesarios para realizar el curso, la piscina confirmada, me decidí a inscribirme en este curso.

El curso se realizará en 5 fines de semanas, incluyendo sábados y domingos tanto por la mañana como por la tarde, que aunque parecen muchas horas y días son totalmente necesarias sabiendo la responsabilidad que se adquiere al trabajar de socorrista.

Las clases se dividen en prácticas y teóricas. Las clases teóricas se realizan en un aula equipada con material imprescindible para cualquiera que ofrezca clases. El perfil del profesor en Seguriocio es  experimentado y preparado. Las clases trascurren en un ambiente discernido en el que la interacción alumno-profesor y profesor-alumno es constante, con lo cual las clases son más amenas y mas productivas, y de este modo se consigue que los alumnos adquieran mejor los conocimientos.

En cuanto a las clases prácticas en la piscina, se realizan a primera hora de la mañana tanto sábado como domingo. Aunque a hora muy temprana son estas clases son realmente productivas, ya que realizamos entrenamientos totalmente orientados al salvamento acuático profesional y no se desvían a otros campos ya que no estamos dando clases de natación sino clases de salvamento acuático.  Pruebas de exigencia media físicamente hablando, aunque con un poco de entrenamiento entre semana se realizan sin problema alguno.

Por último decir que durante el curso es obligatoria la realización de tareas durante la semana para poner en práctica los conocimientos adquiridos en clase, de esta manera se consiguen afianzar de formas permanente los conocimientos necesarios para ser un buen socorrista profesional.

Seguriocio también cuenta con una plataforma virtual, en la que cada alumno debe realizar diferentes test y cuenta con todo el temario necesario para ser socorrista profesional y prepara para aprobar los exámenes para obtener el curso.

Desde mi punto de vista y para concluir decir que si estás pensando el sacarte el curso de socorrista, Seguriocio, Escuela Técnica de Salvamento es una gran opción.

Jon Marián Cabezas


Jon tiene 22 años estudia Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

Destaca por sus valores humanos, sus capacidades físicas y por su compañerismo. Jon es de esa clase de personas que nace siendo socorrista y se hace profesional. Pertenece a la primera promoción de 2014 y voluntariamente ha querido dar su opinión sobre nuestros cursos.

LOS VALORES, NO TIENEN PRECIO

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay hombres  que luchan toda la vida… Esos son los imprescindibles”
Bertold Brecht

¿Quién pensaría a mediados del siglo pasado, que esta frase de un poeta alemán tendría relación directa con la vida del socorrista? Nadie… Sin embargo, cuanta razón tiene si pensamos en la labor de estos profesionales de la salud. Una labor ligada a la colaboración y al auxilio permanente; aunque de ello dependa la vida misma…

 Desde el punto de vista laboral, el trabajo de todos los socorristas acuáticos, tiende a prevenir, cuidar y salvar la vida de personas que no conocemos. ¿Qué fuerza interna conduce a este comportamiento altruista, que busca hacer el bien en los demás, aún a costa de nuestro propio provecho?

¿Es heroísmo?
¿Valentía?
No.
Es algo superior.
Es formación en valores…

No cualquiera puede ser socorrista; y ser capaz de salvar vidas y arriesgar la propia. Mucho tiene que ver con la educación que hemos recibido. La humildad, el respeto, la responsabilidad, el compromiso, la solidaridad, la confianza y el amor por la profesión forman parte de muchos de los valores, que todo socorrista necesita para desempeñarse diariamente.

De nada sirve tener un Mark Spitz, un Ian Thorpe o un Michael Phelps; si esta persona no tiene la humildad necesaria para aprender cada día algo nuevo. O carece de la responsabilidad mínima para cumplir con su horario correspondiente. O no presenta la confianza que se necesita para llevar adelante una maniobra de RCP en una parada cardíaca.


Junto a esta formación de base, estarán los instructores y educadores. Aquellos líderes que eligen enseñar y transmitir sus conocimientos y vivencias; para que “la profesión continúe con vida”… Pero ellos, deben tener la obligación moral de capacitarse en forma permanente; y de transferir estos valores tan necesarios para nuestra tarea.

El conocimiento es exógeno y está al alcance de todos.
¿Alcanza sólo esto para la vida?
No…
Los valores son los pilares con los cuales se forja una persona desde temprana edad y sirven (entre otras cosas) para elegir un comportamiento en lugar del otro.

Como dijimos al principio: “Los valores, no tienen precio”. Porque son lo “más preciado” que puede tener el ser humano. Entonces, se convierten en invaluables…, al igual que la vida de las personas que en el socorrismo se salvan.