sábado, 26 de abril de 2014

5 mitos del socorrista

Mito 1: El socorrista no hace NADA
Cada persona no relacionada con el mundo de la seguridad acuática o que nunca había visto actuar a un socorrista profesional dirá que el socorrista no hace absolutamente nada.
Vigilancia

Esta es la imagen exterior que percibe toda la gente. Pero hay miles de procesos interiores que pasan en la mente del socorrista durante su jornada laboral. El socorrista en cada momento debe de analizar el estado de salud de los bañistas, valorar la peligrosidad de sus comportamientos, combatir pensamientos ajenos al trabajo, valorar el estado estético y de seguridad de la instalación, etc. Nuestro cerebro es el mayor consumidor de energía y es cierto que después de una jornada de “no hacer nada” la persona siente como si hubiese estado descargando camiones.
Hagamos un experimento: vamos a vigilar el movimiento de la flecha del reloj durante un minuto y apuntamos cada vez que esta vigilancia ha sido interrumpida por cualquier otro pensamiento. ¿Cuántas veces nos hemos interrumpido durante un solo minuto? Para volver a vigilar la flecha tenemos que hacer un esfuerzo. Calculamos que en una jornada de 8 horas hay 480 minutos en los cuales tenemos que mantener este nivel de concentración para prevenir riesgos, multiplicamos la cantidad de nuestros interrupciones por la cantidad de minutos sin contar que la concentración prolongada requiere más esfuerzo y tendrás más interrupciones - ¿seguimos pensando que vigilar es fácil?
Actuación bajo presión

El socorrista profesional debe de estar preparado para actuar en situaciones de emergencia, es decir tener la mente fría, tomar decisiones bajo presión y actuar breve, claro y conciso rodeado de un caos, gente que pierde el control, tienen ataques de pánico y ansiedad, gritan, molestan y dan consejos sin sentido.
Primeros Auxilios

Los primeros auxilios al nivel de rozaduras, cortes pequeños o quemaduras de primer – segundo grado (p.ej. quemaduras solares) son cotidianos y fáciles de prestar auxilio. Pero ¿es fácil atender a una persona con una parada cardio respiratoria? Para entender este supuesto toma un ejemplo extremo: a los estudiantes de medicina primero los llevan a la morgue y solo los que aguantan allí pueden seguir estudiando. Atender a una persona con signos de un cadáver no es fácil, en primer lugar porque tenemos que tener un contacto físico y en segundo lugar porque la gente de alrededor perderá el control y tendremos que realizar dos tareas a la vez - recuperar a la víctima y calmar a las personas presentes, ya que como mínimo pueden perturbar nuestra actuación y en un caso extremo podemos tener otra víctima de un ataque de ansiedad, lo cual complicará aun más nuestro trabajo.
Funciones adicionales

Una vez que el socorrista profesional está contratado, al no hacer nada, queremos darle más funciones adicionales por distintos motivos, para que justifiquen su contratación. El socorrista se encarga de limpieza, control de acceso, control de Cl/Ph, atención al cliente, servicio de toallas, también puede realizar tareas de ayudante de camarero, servicio técnico, jardinero, hamaquero, etc. Y últimamente de animador, monitor de natación y aqua gym, payaso, monitor de castillos hinchables, todo esta justificado.
Mito 2: El socorrista es un pesado que regaña por todo y no permite hacer nada
La primera función para cualquier socorrista profesional es prevenir riesgos, por lo cual el socorrista debe de prohibir actividades peligrosas por el bien del propio usuario.
En segundo lugar las instalaciones acuáticas como cualquier lugar público tiene normas de comportamiento para que todos usuarios puedan disfrutar sin molestias, ni tampoco hacerse daño o llegar a dañar a la instalación.
Es decir, por muy ridículo que parezca, el socorrista siempre actúa en beneficio del usuario.
Mito 3: El socorrista trabaja solo para ligar
Por supuesto, no podemos evitar el atractivo del joven deportista, que puede salvar vidas y actuar en casos de emergencia, pero un socorrista profesional no tiene tiempo para esto durante su jornada laboral, ya que debe de estar pendiente de la instalación en general y de cada usuario en particular. Nunca se sabe cuándo ocurrirá algún accidente, por ello tenemos que estar en alerta en cada momento, pero las cosas emocionantes como la búsqueda de pareja y cualquier situación emocionante en general, no nos ayuda a pensar con claridad, lo cual no nos permitía el poder realizar ninguna otra tarea.
Mito 4: Socorrista es un trabajo de playa
Este mito es parcialmente verdadero, ya que en el verano nuestras playas se llenan de jóvenes deportistas vestidos de diferentes colores, que velan por la seguridad de los bañistas. Pasando las vacaciones de verano en nuestras preciosas costas nos hemos quedado con este estereotipo. Este tipo de socorrismo también es muy conocido por los famosos “Los vigilantes de la playa”.
Los Centros Deportivos, Hoteles, Parques Acuáticos, Apartamentos, Comunidades de propietarios y Residencias, también tienen piscinas, que cuentan con seguridad acuática,  las cuales necesitan contar con profesionales de salvamento, socorrismo acuático y primeros auxilios.
Mito 5: Socorrista trabaja solo en el verano
El verano genera mucho empleo también en el sector del socorrismo. Podemos decir que en el verano se necesita la mayor cantidad de socorristas. Por lo que todo el mundo interpreta que el socorrismo es una ocupación temporal para estudiantes o parados de otros sectores laborales, que ven en el socorrismo una ayuda temporal a su mala situación económica y no como una profesión, que necesita de una vocación y de unos valores para poder ejercer como socorrista profesional.
Afortunadamente los sectores de deporte y ocio no tienen temporadas. Los centros deportivos, hoteles y algunos parques acuáticos, necesitan servicio de socorrismo todo el año.

Olegs Sergejecevs

Olegs Sergejecevs, el último coordinador de SeguriOcio. Habla cuatro idiomas, dilatada experiencia como socorrista profesional y quiromasajista,  ha sido una pieza fundamental en el éxito de la campaña 2013, aportando a la empresa seriedad, orden y rigor. Este año inicia un nuevo reto en su carrera profesional, al comenzar una nueva etapa en su vida. Le deseamos toda la suerte del mundo y que recuerde que esta siempre es y será su casa. Gracias por tu ayuda y colaboración al estar siempre disponible, como tu sueles decir 7/24.

La distancia entre el querer y el poder se acorta con el entrenamiento

Conocer personas, aprender valores, adquirir nuevos conocimientos, divertirse, ejercitar cuerpo y mente, aprender diferentes aptitudes y actitudes, profesionalidad, risas, compañerismo,… son algunas de las cosas que me llevo de esta experiencia.
El socorrismo es algo más que prevenir, vigilar, actuar… es una actitud, es tener vocación y pasión por lo que estas haciendo, no es estar simplemente sentado en una silla y esperar a que suceda algo para actuar, no es dormir o leer en el puesto de vigilancia, no es hablar con amigos durante el trabajo, no es tomar el sol,… Gracias al socorrismo se previenen muchos accidentes y se salvan muchas vidas.
Con una metodología amena, práctica, participativa y activa hemos ido aprendiendo poco a poco todo lo que conlleva esta labor. Ser socorrista comporta una gran responsabilidad y por lo tanto hay que estar bien preparado.
Superar varios exámenes teóricos y varias pruebas físicas en un buen tiempo es fundamental para poder dedicarte a esta profesión, pero para ejercerla de una forma correcta pienso que hay que actualizarse, reciclarse, seguir aprendiendo, ser profesional, mantener la motivación y no olvidarse de que trabajamos con personas.
Creo que con esfuerzo, pasión, trabajo duro y constante, se puede conseguir y llegar a ser un buen socorrista.
Sin lugar a duda he aprendido una gran cantidad de cosas no solo aplicable al trabajo como socorrista sino también a mi vida personal.

Laura María Gómez Domínguez

Alumna 2ª Promoción del 2014

miércoles, 9 de abril de 2014

El socorrismo en SeguriOcio

Mucha gente entra a este curso de socorrismo en busca de trabajo porque en cierta manera te lo garantizan, si eres apto y reúnes el perfil. Pero conforme pasan los días te vas dando cuenta que no es un simple trabajo temporal. Es un trabajo en el que tienes que estar mentalmente y físicamente preparado y pendiente a todos los movimientos que se dan en un determinado recinto, en este caso, la piscina.

Lo mejor que me llevo de la experiencia, es la gente. Siempre se hacen más llevaderas las horas si hay buen rollo entre todos, los propios monitores y profesores desde el primer día, crean ese ambiente y siempre nos han hecho trabajar entre nosotros para así aprender y captar los conceptos más rápido.

Personalmente, la empresa me ha parecido realmente competente; te preparan para desempeñar tus funciones en el trabajo y evitar todos los fallos que puedan darse en una jornada laboral. En SeguriOcio, Escuela Técnica de Salvamento te forman en los valores que debe tener un socorrista profesional; la responsabilidad, el respeto y el compromiso. ¿Qué vamos a hacer sin un mínimo de responsabilidad en nuestro trabajo? ¿Quién va asegurar que cuando haya una emergencia estén todos los materiales en su sitio? ¿Quién va a estar expuesto a un público permanentemente crítico? Es nuestra obligación estar preparados en todo momento para salvar, prevenir y vigilar. Todos estos valores y actitudes se van aprendiendo en la formación del socorrista profesional, los cuales debemos tener siempre presentes. Nada mejor que trabajar con profesionalidad para demostrar que el socorrismo es necesario.

Natalia Bandera López


Natalia se apuntó en el curso de la manera más inusual que sobre anécdotas en nuestros 20 años de formación hemos vivido. Comentó que vio nuestra publicidad en Ronda, en una farola dos años atrás. Lo curioso del tema es que nunca llevamos allí publicidad, alguien colocó un cartel sin saberlo nosotros.  Natalia guardó el teléfono de contacto.

Natalia ha sido una de las mejores alumnas de la 1ª promoción de 2014, destacando por su compañerismo y por la calidad de sus trabajos.

Desde la escuela, nos sentimos orgullosos de que nos eligiera para formarse como socorrista profesional. Este año Ojen, sin ningún lugar a dudas va a contar con una gran profesional en su piscina.

Valores, cualidades y actitudes del socorrista acuático

               Casi siempre se nos ha mostrado y se ha conceptualizado el socorrista como el profesional de la seguridad en el medio acuático, pero ahondando en su perfil, debemos también contemplar el lado humanístico de esta profesión.

Por lo tanto consideramos que debemos destacar que sus labores implican una serie de cualidades, valores y actitudes como:

      - Dominar el medio acuático.
      - Tener una preparación física idónea a la actividad a realizar.
      - Poseer conocimientos teórico-prácticos relacionados con el socorrismo acuático.
- Poseer valores humanos imprescindibles para el socorrismo acuático (seguridad en uno mismo, aceptación de capacidades y limitaciones, responsabilidad, voluntad de ayudar a los demás, etc.).
    - Disponer de actitudes positivas de respeto y dedicación para con su profesión, sus compañeros y con los usuarios del medio acuático.

El socorrista debe ser “competente” para su trabajo, por tanto las cualificaciones profesionales de socorrismo establecen una serie de competencias que el alumno debe de conseguir superar en el curso de formación. Una vez que las hayan superado será cuando el alumno se convierta en un socorrista acuático cualificado.
Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE, 2001), la palabra “cualificado” posee tres acepciones para expresar su significado:

1) “que posee autoridad y que merece respeto”.
Todo socorrista acuático profesional, teniendo en cuenta las características que ello implica, posee autoridad y merece respeto, ya que de él dependen nada más y nada menos que vidas humanas, ya sea de una manera directa o indirecta.

2)  “de buena calidad y de buenas cualidades”.
Por un lado, hay buena calidad humana, ya que la figura del socorrista acuático se relaciona con la seguridad de personas, y por otro lado, de buenas cualidades físicas, para llevar a cabo todas las acciones específicas necesarias en el medio acuático.

Para alcanzar todo lo que representa un socorrista acuático profesional, en cuanto a calidad humana y buenas cualidades físicas, debería de cumplir algunas medidas, tales como:

      - Velar constantemente por su cualificación profesional.
     - Cumplir las condiciones establecidas por contrato (horario, descanso, etc.) así como cumplir con con su trabajo (prevención, vigilancia, intervención).
    - Permanecer de manera continua y constante en el puesto de trabajo, con una actitud positiva acorde al trabajo a desempeñar.
     - Mantenerse actualizado y entrenado. El entrenamiento debe de ir orientado al lugar de trabajo.
   - Potenciar el trabajo como una actividad humanitaria, no por ello sin contraprestación económica justa.

3) “trabajador que está especialmente preparado para una tarea determinada”.

Como profesional , debe acreditar una formación específica y un contrato de trabajo. Además el socorrista acuático profesional debe mantenerse entrenado, preparado y dispuesto por si tiene que actuar.

            En resumen, un socorrista acuático profesional lo es las 24 horas del día y los 365 días del año, de tal manera, que siempre debemos estar APTOS en nuestras cualidades, valores y actitudes para poder intervenir en salvar lo mas bonito del mundo, LA VIDA.